
Taller en el Dezio - Nariño. Foto CCCM
Buscamos reducir el riesgo causado por las minas antipersonal y municiones sin explotar para grupos de alta peligrosidad y comunidades vulnerables en Colombia. Igualmente, contribuimos a fortalecer la capacidad nacional para planificar, implementar y supervisar propuestas de Educación para la reducción de Riesgos y mejorar las técnicas de recolección de datos.
Los programas de ERM requieren de un trabajo paralelo, que fortalezca el papel de las víctimas, sus familias y las entidades encargadas de brindar la atención a la que tienen derecho.
Sobrevivientes de minas antipersonal lideran procesos de Educación en el Riesgo de Minas
Desde el año 2001 la problemática de minas antipersonal empezó un ascenso considerable hasta llegar al año 2006 que ha sido el más afectado, registrando 612 accidentes y 1 515 incidentes para un total de 2 127 eventos.
En esa coyuntura empezamos un proyecto piloto con 23 sobrevivientes de minas antipersonal que recibieron una capacitación en Educación en el Riesgo de Minas, con el objetivo de formar líderes multiplicadores para afrontar el tema de prevención de accidentes de sus propias comunidades.
Esta experiencia la desarrollamos en 13 departamentos: Antioquia, Caquetá, Caldas, Cauca, Nariño, Chocó, Cundinamarca, Magdalena, Santander, Norte de Santander, Bolívar, Cesar y Meta.
Logramos involucrar a los sobrevivientes en un proceso lleno de compromiso y responsabilidad para lograr sensibilizar comunidades en alto riesgo, de las que ellos eran representantes.
Nariño: una comunidad clave para la CCCM
En el último año este departamento pasó a ser el número uno en registro de víctimas por accidentes de minas antipersonal. 451 víctimas registradas desde 1990, de las cuales 58 ocurrieron durante el 2008, ubican a esta región del país en eje fundamental de los proyectos de la Campaña Colombiana Contra Minas.
Para mitigar el impacto hemos desarrollado varias fases en los proyectos de Educación en el Riesgo de Minas. La primera se llevó a cabo en los municipios de Samaniego, Ipiales, Barbacoas y El Charco, poblaciones con altos índices de accidentalidad. Esta finalizó en agosto de 2008. Para la segunda fase, se pre seleccionaron los municipios de Samaniego, Ipiales, Cumbal, Guachavez, La Mallama y Santa Cruz poblaciones que requieren de programas de ERM para la prevención de accidentes en el área.
La CCCM ha concentrado sus esfuerzos en el fortalecimiento de la capacidad local para la acción contra minas, y ha logrado una estrategia de ERM con una base comunitaria fuerte. En todos sus proyectos busca articular a los actores que trabajan sobre esta problemática a nivel nacional, regional y local para incrementar la participación y fortalecer las acciones conjuntas.
En total se beneficiaron 3 207 personas y se realizaron 1 873 visitas domiciliarias en los diferentes municipios.
Sobrevivientes, sus familias y sus comunidades…Educación en el riesgo de Minas y Asistencia a Víctimas en los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño y la región de La Mojana /Sur de Bolívar
En principio este proyecto consistió en realizar un diagnóstico a 17 municipios de los departamentos del Cauca, Chocó, Nariño y la Región del Mojana, sobre la situación en la que se encontraba actualmente el conflicto en cada uno de éstos.
Para su realización, se capacitaron 85 veredas de tres departamentos y dos regiones, con el fin de diseñar e implementar acciones de sensibilización y prevención de accidentes con minas.
Algunas de las actividades que se llevaron a cabo fueron las de elaborar al menos 12 talleres de Sensibilización y 18 talleres de prevención, en cada uno de los municipios, dirigidos al sector educativo y de salud, a funcionarios públicos, organizaciones comunitarias, organizaciones juveniles y medios de comunicación locales.
Al final se logró que las autoridades y la sociedad de 17 municipios y 59 veredas aumentaran su capacidad de respuesta frente a las necesidades de las comunidades afectadas por Minas Antipersonal y Munición sin Explotar.
Por otro lado, 311 Profesores ahora saben cómo desarrollar actividades de Educación en el Riesgo de Minas con niños y jóvenes, y al menos el 80 por ciento de las víctimas nuevas de MAP y MUSE, sus familias y comunidades conocen sus derechos y acceden a mecanismos de apoyo y asistencia, contemplados en la ley.
Este proyecto apoya en el largo plazo a disminuir el número de víctimas civiles en los departamentos anteriormente nombrados.